Mi Mi Fudenas 2014. Episodio 1. Las rutas del viento. (reeditado)

¡Como pasa el tiempo! ya estamos en octubre, y para un ciclista canario octubre es sinónimo de Fudenas. Fuerteventura De Norte A Sur. Una cita ineludible que todos deberíamos hacer al menos alguna vez, y “mi vez” fue hace ya unos añillos. En aquel entonces escribía en otro blog, de un grupo de amigos que por avatares del destino acabé llevando yo solo hasta mi incorporación a este club, el Tamadaba Biker. Pero a pesar de los años transcurridos, recuerdo aquello perfectamente, y porque no decirlo, con añoranza y nostalgia. Este año, que me hubiera gustado volver, me quedo rascao de no poder hacerlo, pero el aumento de integrantes en la familia lo ha hecho imposible. Mi padre me suele decir a menudo una frase cuando no puedo ir a algún sitio o hacer algo por ser más importante estar con los pequeños…. “no haberlo hecho”. Pero después me acuerdo de lo que me dice mi amigo Ramón….”si es que se hacen jugando”.

Pero bueno, que se me va el baifo, a lo que íbamos. A continuación les pongo mi resumen de aquellos inolvidables días. Lo haré en cuatro episodios, en los cuales en su momento intenté expresar todas mis vivencias y opiniones de todo lo que fue no solo la carrera en sí, sino también lo que hay alrededor de ella, incluyendo toda la “preparación” que intenté llevar a cabo. Y digo en su momento, porque esto lo escribí en aquellos días, poco después de la carrera. Cierto es que ha pasado el tiempo, y que quizás mi opinión sobre el evento se haya modificado un poco…. pero bueno, si te gusta Fudenas, o quieres saber un poco más de ella, y además tienes ganas de leer y paciencia para aguantar todos mis desvaríos, estás invitado a leerlo.

 

 

Mi Fudenas 2014. Episodio 1. Las rutas del viento.

Desde hace unos años, el evento Fudenas, Fuerteventura de Norte a Sur, ha ido cobrando cada vez más importancia y renombre en el panorama ciclista de Canarias. Y con razón. Es el evento que más gente arrejunta, el más largo y uno de los mejor organizados, si no el mejor. Cada vez que hablas con un ciclista es inevitable hablar de ello. Y como en nuestro grupo ya se puede decir que la confianza, la amistad, las ilusiones y expectativas eran similares, nos propusimos ir pa´lla en grupo.

 

Tenemos un grupo de chat en el Telegram, algo parecido al wasas. Que quienes íbamos, que donde nos quedábamos, que qué comíamos, que de qué color había que ponerse los calzoncillos….. Todo el rato hablando de lo mismo, con la excepción de las rutas que hacíamos los fines de semana. Pero, incluso a mitad de ruta en La Aldea o llegando al Coronadero era inevitable el tema de conversación.  Nos habíamos obsesionado con lo que se habla normalmente. “Fudenas es dura, hay que prepararse, si no allí vas a sufrir.”  (obsérvense las comillas). Y para colmo este año habían puesto como novedad cortes por tiempo en diferentes puntos del recorrido. Así que lo que nunca, comenzamos a hablar de medias de velocidad, de ritmos a los que debíamos de ir, de no parar…..

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Somos alrededor de 40 personas. Pero claro, ni somos todos del mismo barrio, ni todos salimos todos los fines de semana, algunos salen con otros grupos…. yo me integré en un grupo de 8 personas: Fran, Daniel, José Juan, Juan Vicente, Claudio, Orlando, Ezequiel y un servidor. Aparte de nosotros también fueron otros como Juan Carlos, Sergio, Manolo, Jonás, Fernando, Juanma…. algunos por su cuenta y otros en otros grupos de amigos..

Para la preparación nos planteamos lo que todo el mundo. Hacer la ruta La Mareta – Juncalillo del Sur – La Mareta. Con la idea (equivocada) de que Fuerteventura es llana, la gran mayoría de los que tienen pensao ir a Fudenas repiten hasta la saciedad esta ruta. Todo se trata de rodar rápido y la máxima distancia posible. Cero dificultad técnica, 100% velocidad y resistencia física. Y para ello qué mejor que la zona costera este y sureste de nuestra amada isla.

Yo recordaba de manera especial ya que la primera vez que la hice una ruta por la zona. Corría el año 2013, y aquel día fuimos José Juan, Claudio y yo. Recuerdo ese día porque fue el día que Claudio estrenó su bici y ya era definitivo, volvía a salir en bici como antiguamente.  Enlace a la ruta Telde-El Burrero-Vargas-Arinaga (Ida y Vuelta)

Sin embargo, esta vez la cosa cambiaba. La idea era ir alargando poco a poco la ruta hasta llegar a hacer el mismo kilometraje que una de las dos etapas de fudenas, y conforme se acercara la fecha, intentar hacer dos iguales dos días seguidos.

Estas “rutas fudeneras” tenían sus propias normas. Si normalmente vamos siempre esperándonos unos a otros, tranquilos, sin prisas, estas eran todo lo contrario. Se trataba de rodar. RODAR. Darle vueltas a la rueda. Las máximas vueltas a la rueda posible, y a la mayor velocidad posible. No parabamos más allá de lo justo y necesario, íbamos a cuchillo todo el rato (algunos como yo, que no sabíamos ni donde estaba guardao el naife, nos costó adaptarnos al ritmo). Tanto es así que ni siquiera ponía la cámara José Juan, uno de nuestros rituales. E incluso en una ocasión fue, como dice Claudio, “tan fudenera” que ni la bebida isotónica de nuestra marca favorita, fabricada en el barranco de Las Brujas, nos bebimos al final de la ruta.

Si hay una ruta aburrida en mi isla… sin duda es esta.  Pero bueno, al tajo. Al principio fuimos alternando las rutas “normales”, las circulares por diferentes puntos de la isla, con las rutas por el sureste, que ya llamábamos “rutas del viento”.  Lo del nombre es obvio, a la vuelta, normalmente hacia el norte, siempre, siempre, siempre, te topas el viento de frente. Pedalear contra el viento es similar a llevarle la contraria a tu mujer, por mucho que te esfuerces  no avanzas naíta.

Parte del grupo incluso dejó de venir con nosotros los fines de semana que hacíamos unas rutas de este estilo. Por mi parte, diferentes compromisos me hicieron faltar en muchas ocasiones, pero mentiría si dijera que me hubiera gustado ir, y no por las compañías, sino por la ruta en sí.

Y es que repetir una y otra vez la misma ruta, cansa. Bueno, repetir una y otra vez ESTA ruta. Hay otras que haría cada día, como bajar la Culata o subir el Barranco del Andén. Pero esta concretamente…… Y encima, a la vuelta, venir por el mismo sitio, pisando tus propias huellas, nada de ir por un lado y volver por el otro. Y de propina, el viento de cara. En cada ruta lo mismo, pa bajo como tiros, pero pa rriba el grupo se rompía y las caras eran todas reflejo de la mezcla de  sufrimiento y aburrimiento. Sólo en una ocasión me aburrí “un poco” menos, y fué una en la que solo fuimos pa bajo. Pero solo eso, un poquito menos.  Aunque las alternativas existen, son tan similares entre sí que muchas veces no hay diferencias entre hacerlas “por el invernadero de arriba o pegaos al salitre”.

Muchas veces, y más conforme se acercaba la fecha del evento, nos cruzamos con grupos de ciclistas o incluso “llaneros solitarios” que iban a una velocidad tal que yo ni bajando la pista de Roque Saucillo. Claro, son los que se preparaban para la modalidad carrera, la de un día. Exagerao. Ese ritmo no lo aguanto yo. Ni una hora, y muchísimo menos atravesar Fuerteventura así, como el que tiene la leche al fuego. Unos titanes, la verdad.  LLegué a escuchar que había quien, saliendo de San Cristóbal, llegaba a Maspalomas, subía Ayaguares y volvía a ese ritmo……..¡la ostia!

El tiempo pasaba rápidamente, y en un ataque de arrepentimiento por no haber hecho esta ruta tantas veces como el resto del grupo, me la hice solo. Solo, por la tarde, contrarreloj (como llegara tarde me cogía la noche). Fuerte masque. Recuerdo que me metí en un bar en Castillo del Romeral no a rehidratarme, cosa que hice de paso, sino para poder hablar con alguien y distraerme.


Si la ruta es aburrida, imagínate ir solo y apurao

Fue tal el aburrimiento que decidí ayudar a la preparación de otra manera: haciendo rutas largas, pero no en kilómetros, en tiempo. Me hize algunas barbaridades, como juntar dos rutas en una, irme a hacer las 3 presas solo…..


Las caras alegres engañan… había que volver.
Nota 2018: Por cierto….¡qué negrito tenía el pelo!

Ya la última semana hizimos la ruta un numerosísimo grupo. Yo, que tenía la bici rota, me llevé la de mi mujer. Una talla menos que la mía. Si llevar una bici que no es de tu talla es malo para la espalda, hacerlo en esta ruta es de juzgado de guardia. No recuerdo haber sufrido tanto ni subiendo Las Haciendas.

 

Pero no todo fueron penas. Algunas alegrías me dio el hacer este tipo de rutas. Como too quisque estaba por ahí pululando, era fácil cruzarse con muchos amigos a los que difícilmente podía ver.


Muchas veces tuvimos que parar a refrescarnos, el calor es intenso en esta época.


Tal es el interés en Fudenas, que ver grupos como este no es nada raro en septiembre-octubre.

Hoy, mirando con la calma que da el tiempo y la experiencia acumulada, creo que el mejor consejo que se puede dar al que quiera ir a hacer la modalidad ruta, la de dos días, es la de hacer rutas largas, pero no obsesionarse con la misma. “Hacer callo en el culo”, que se suele decir. El acostumbrarse a estar horas encima de la bici. Yo creo que con eso ya tienes media guerra ganada.

Quiero dedicar este post a Fran, que poco antes de octubre tuvo que suspender su asistencia a Fudenas por motivos laborales. Y hacer una especial mención a Ezequiel. Fué el que más veces de los siete que fuimos que repitió esta ruta. Yo no hize ni la mitad que el. Hay que tener voluntad.

Así se te queda la cara cuando llegas de una ruta de estas.
Molío como si te hubieran dao una maná de palos.

Enlace a la página web del evento: fudenas.com

Enlace al vídeo de Daniel Acosta con las fotos del grupete Un recuerdo de Fudenas

Enlace al vídeo de Jose Juan grabado durante el evento: https://www.youtube.com/watch?v=WznYxH0qMds

NOTA: Lo publicado es meramente un artículo de opinión del autor. No representa más que un consejo, una opinión, el parecer de una persona, y nunca algo vinculante. El club y sus empresas patrocinadoras no se hacen responsables de las opiniones vertidas por su autor. Tampoco se hacen responsables de que a estas alturas del año te quieras apuntar para ir a la carrera y que estén cerradas las inscripciones, pero si te recomiendan que para el año que viene estés atento y no te quedes fuera.